La Ley de Tolerancia Cero (Ley N°20.580) es la normativa chilena que penaliza el consumo de alcohol al volante, modificando la Ley de Tránsito para reducir siniestros viales. Establece dos rangos: bajo influencia del alcohol (0,31-0,79 g/L) y estado de ebriedad (0,8+ g/L), con multas hasta 30 UTM, suspensión de licencia desde 3 meses hasta inhabilitación perpetua. Tolerancia absoluta (0,0 g/L) para conductores profesionales.

Un instrumento clave para promover la conducción responsable evitando accidentes relacionados al consumo de alcohol es la Ley de Tolerancia Cero. ¿Sabes en qué consiste?
Desde Coseche, te contamos sobre esta importante normativa, que ha cambiado la cultura de manejo en el país, estableciendo un control riguroso para proteger la integridad de los usuarios de la vía. ¡Conoce más a continuación!
La Ley de Tolerancia Cero (Ley N°20.580) incorporada como una modificación de la Ley de Tránsito, tiene como objetivo reducir los siniestros viales, a partir de penas más rígidas por el consumo de alcohol al volante.
Esta legislación, eleva los plazos de suspensión de licencia de acuerdo con los niveles de alcohol en sangre, lo que implica un proceso de fiscalización más riguroso.
Desde su puesta en marcha, ha logrado una importante reducción de controles positivos a lo largo de los años, mejorando la conducta ética y responsable de los conductores a nivel nacional.
La normativa penaliza el consumo de alcohol al volante, a través de dos medidas legales vinculadas a la concentración de la sustancia que arroje el examen respectivo.
Si la medida se encuentra entre 0,31 y 0,79 gramos por litro de sangre, el conductor se considera bajo influencia del alcohol; pero si la cifra es igual o superior a 0,8 gramos por litro, la definición será estado de ebriedad.
Los niveles de penalización varían en gravedad según dichas medidas, así como también se define tolerancia absoluta (0,0 g/L) en profesionales de carga o pasajeros y transporte de escolares.
En este último caso, cualquier rastro de alcohol constituye infracción; mientras que en conductores particulares, una sola copa es suficiente para superar el límite mínimo, por lo que la recomendación siempre es abstenerse a beber, para conducir con tranquilidad.
Las penalizaciones se vinculan con los niveles proporcionales de alcohol encontrado en el examen y los daños en la vía pública causados durante la conducción.
Entre las sanciones asociadas al consumo de alcohol al volante, se hallan:
Multas económicas, que pueden llegar hasta las 30 UTM según la gravedad del incidente.
Suspensión de la licencia de conducir, desde los 3 meses hasta la inhabilitación perpetua.
Registro de infracciones del conductor, lo que complica futuros trámites o renovaciones.
Posibilidad de perder el vehículo mediante comiso, en situaciones de extrema gravedad.
Penas de presidio o reclusión, en caso de provocar lesiones graves o la muerte.
Resumen comparativo de sanciones según el nivel de alcohol:
Nivel de alcohol | Multa | Suspensión licencia | Penas adicionales |
Bajo influencia (0,31 – 0,79 g/L) | 1 a 5 UTM (hasta 30 UTM con lesiones gravísimas) | 3 meses (1ª vez) · hasta 36 meses con lesiones menos graves | Trabajos comunitarios (a discreción del juez) |
Estado de ebriedad (0,8 g/L o más) | 2 a 10 UTM | 2 años (1ª vez) · 5 años (reincidencia) | Presidio menor: 61 a 540 días |
Reincidencia o lesiones gravísimas | Multas máximas | Inhabilitación perpetua | Comiso del vehículo |
Con resultado de muerte | Multas máximas | Inhabilitación perpetua | Hasta 10 años de cárcel (Ley Emilia) |
Conductor profesional (0,0 g/L) | Cualquier rastro = infracción | Variable según gravedad | Inhabilitación profesional |
*Valores referenciales según Ley N°20.580. Sanciones específicas son determinadas por el Juzgado de Policía Local o la Fiscalía según gravedad y reincidencia.
A diferencia de la Ley de Tolerancia Cero, que hace foco en límites preventivos y sanciones administrativas, la Ley Emilia se ocupa de la rigidez de penas después de ocurrido un accidente con víctimas.
La Ley Tolerancia Cero es disuasiva, establece reglas antes de que ocurran tragedias; mientras que la Ley Emilia obliga a conductores que provocan lesiones o muerte, a cumplir con prisión efectiva.
Esta última legislación es más dura, lo que conforma un marco legal robusto para proteger a la ciudadanía en caso de accidentes con consecuencias graves o víctimas fatales.
Según la Ley de Tolerancia Cero, el nivel de alcohol en el conductor evaluado, se determina a través de la aplicación de 2 métodos definidos, el alcotest y la alcoholemia.
El alcotest es una prueba respiratoria inmediata, que hacen los Carabineros en la vía pública y que permite obtener un resultado preliminar en pocos segundos.
Si el resultado es positivo, los mismos proceden a efectuar la alcoholemia, que consiste en un examen de sangre realizado en un centro asistencial, para contar con una medición científica exacta y válida ante la ley.
Cuando el resultado del alcotest es superior a 0,3 g/L, Carabineros procede a la detección inmediata del conductor, retirando el vehículo por un tercero apto para conducir o enviado a un corral municipal.
Posteriormente, el infractor es citado al Juzgado de Policía Local o a la Fiscalía, según la gravedad, donde se determina el tiempo de suspensión de la licencia, el monto de la multa o la sanción correspondiente.
Promovemos la seguridad vial desde la mirada del cuidado mutuo y el compromiso ciudadano de los que comparten la ruta, donde la decisión de no beber para conducir constituye un factor determinante. Conoce también nuestra sección de educación vial con más recursos para conducir con responsabilidad.
A continuación, te presentamos las consecuencias más importantes si no se respeta:
Las sanciones económicas y penas de privación por consumo de alcohol según la normativa, se incrementan según la concentración etílica que presente el conductor en su organismo.
Estas son las multas y penas según el nivel de alcohol en sangre:
Bajo la influencia del alcohol (0,31-0,79): se aplican multas de 1 a 5 UTM si no hay daños, subiendo hasta 30 UTM si hay lesiones gravísimas.
Trabajos comunitarios: en algunos casos, el juez puede conmutar parte de la multa con servicios a la comunidad.
Estado de ebriedad (0,8+): con multas de 2 a 10 UTM y presidio menor en su grado mínimo (61 a 540 días).
Confiscación: el vehículo puede ser incautado definitivamente si el accidente causa daños irreparables bajo estado de ebriedad.
Con resultado de muerte: las penas pueden alcanzar los 10 años de cárcel, bajo el marco de la Ley Emilia.
La cantidad de tiempo de suspensión de la licencia de conducir, como parte de las sanciones de la Ley de Tolerancia Cero por consumo de alcohol, depende de la reincidencia y de los daños ocasionados a terceros.
Los plazos y condiciones de suspensión de licencia, son:
Primera vez bajo la influencia: suspensión por 3 meses (si no hay accidente).
Primera vez en estado de ebriedad: suspensión automática por 2 años.
Con lesiones menos graves: el plazo de suspensión se extiende a 36 meses (3 años).
Segunda vez en estado de ebriedad: la licencia se suspende por un periodo de 5 años.
Lesiones gravísimas o muerte: inhabilitación perpetua (de por vida) para volver a conducir.
La Ley Tolerancia Cero condena con dureza a los conductores que vuelven a incurrir en dichas conductas peligrosas, duplicando los plazos de suspensión de la licencia o cancelando el permiso definitivamente.
Debido a que la reincidencia demuestra falta de adaptación del conductor a las normas de convivencia vial, los jueces pueden aplicar el máximo rigor de las penas accesorias, para retirar de circulación a quienes ponen en riesgo la seguridad en la vía.
La fiscalización en las rutas chilenas vinculadas al control de alcoholemia, es una labor desarrollada por Carabineros y SENDA para disuadir el consumo y garantizar que las vías sean más seguras.
En estos operativos de control, se usan ambulancias equipadas para hacer los exámenes in situ, lo que permite agilizar el proceso legal y adquirir pruebas periciales de manera inmediata.
Los operativos de alcoholemia se despliegan de manera constante en zonas estratégicas, para asegurar el cumplimiento de la normativa y proteger la seguridad vial.
Sigue estos consejos para cumplir con la ley:
No conduzcas si has bebido: organiza con un conductor designado que no haya consumido ni una gota de alcohol.
Realiza el alcotest: es obligatorio, si te niegas puedes recibir una sanción máxima de estado de ebriedad.
Usa transporte privado: si tienes dudas sobre tu nivel de alcohol, usa un servicio de traslado privado.
No puedes tapar el alcohol: recuerda que el café o la comida, no eliminan el alcohol de la sangre; solo el tiempo lo logra.
Y si te interesa conocer otra normativa vial relevante, revisa nuestra nota sobre la Ley No Chat y el uso del celular al conducir.
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La Ley de Tolerancia Cero (Ley N°20.580) es la normativa chilena que modifica la Ley de Tránsito para penalizar el consumo de alcohol al volante. Establece dos rangos: bajo influencia del alcohol (0,31 a 0,79 g/L) y estado de ebriedad (0,8 g/L o más). Para conductores profesionales (transporte de carga, pasajeros y escolares) la tolerancia es absoluta: 0,0 g/L.
Entre 0,31 y 0,79 g/L de alcohol en sangre: bajo influencia del alcohol. 0,8 g/L o más: estado de ebriedad. Para conductores de carga, pasajeros y transporte escolar: tolerancia absoluta (0,0 g/L), cualquier rastro constituye infracción.
Bajo influencia: multas de 1 a 5 UTM (hasta 30 UTM con lesiones gravísimas) y suspensión de licencia desde 3 meses. Estado de ebriedad: multas de 2 a 10 UTM, suspensión de 2 años (1ª vez) o 5 años por reincidencia, y presidio menor de 61 a 540 días. Lesiones gravísimas o muerte: inhabilitación perpetua y comiso del vehículo.
La Ley Tolerancia Cero es disuasiva: establece límites preventivos y sanciones administrativas. La Ley Emilia es punitiva: obliga a los conductores que provocan lesiones graves o muerte bajo estado de ebriedad a cumplir prisión efectiva (hasta 10 años de cárcel).
Si el alcotest supera 0,3 g/L, Carabineros procede a la detención inmediata. El vehículo es retirado por un tercero apto o enviado a corral municipal. El infractor es citado al Juzgado de Policía Local o a la Fiscalía según la gravedad, que determina el tiempo de suspensión de licencia, monto de multa o sanción correspondiente.
Mediante dos métodos: alcotest (prueba respiratoria inmediata realizada por Carabineros en la vía, resultado preliminar en segundos) y alcoholemia (examen de sangre en centro asistencial cuando el alcotest es positivo, medición científica válida ante la ley).
La reincidencia duplica los plazos de suspensión de licencia o puede cancelar el permiso definitivamente. Los jueces aplican el máximo rigor de las penas accesorias para retirar de circulación a quienes ponen en riesgo la seguridad vial.
No conducir si has bebido alcohol; organizar con un conductor designado que no haya consumido; usar transporte privado si hay dudas sobre el nivel de alcohol; nunca rechazar el alcotest (la negativa se sanciona como estado de ebriedad). El café o la comida no eliminan el alcohol de la sangre, solo el tiempo.